Cobertura de lunas en el seguro del coche

Contratar un seguro con cobertura de lunas, teniendo en cuenta su coste respecto al valor del parabrisas, hace que merezca la pena.

La importancia de las lunas

Las lunas de los coches son uno de los elementos imprescindibles para garantizar la seguridad en carretera, ya que el parabrisas o luna delantera, además de proporcionar visibilidad, protege de los objetos externos, aporta rigidez torsional al vehículo, es fundamental para disminuir parte de la energía que se produce en una colisión y dota de rigidez a la carrocería, además de actuar como base de apoyo del airbag.

¿Por qué conviene contratar un seguro con cobertura de lunas?

Los parabrisas son los cristales más caros del coche. Debemos tener en cuenta que cada vez van tomando mayor relevancia en la estructura de los vehículos  tanto por su tamaño, diseño y seguridad como por la incorporación de sofisticados sistemas tecnológicos. De ello deriva que su valor es cada vez mayor. Por eso  tener que asumir su coste más la mano de obra en caso de sustitución, puede ser para muchas personas bastante perjudicial para su economía; cuando el coste que supone tener incluida la cobertura de lunas en el seguro es bastante asumible.  No obstante, recomendamos comparar el coste de las lunas del vehículo y el precio que nos ofrecen las Compañías de Seguros para su cobertura.

¿Qué cubre el seguro de lunas?

Menos el seguro a terceros básico (seguro de responsabilidad obligatorio), casi todas las pólizas tienen incluida la cobertura de lunas, contemplando la reparación o sustitución de los siguientes cristales más la mano de obra:

  • Parabrisas delantero.
  • Ventanillas o fijos laterales.
  • Luneta trasera.

Importante: La cobertura de lunas se aplica siempre y cuando exista rotura parcial o total, quedando descubiertos los arañazos y micro-impactos ocasionados por el uso y el paso del tiempo, y que no impidan la visibilidad normal.

Parabrisas roto

¿Qué no cubre la garantía de lunas?

Muchas veces se cree erróneamente que ciertos elementos del vehículo, por el mero hecho de ser de cristal o de otro material y estar asociados a las lunas, están cubiertos por dicha garantía… pero no es así. Veamos cuales son:

  • Los materiales de plástico que recubren las luces e intermitentes del coche como ópticas, tulipas de los faros y cuadraópticos.
  • Espejos retrovisores, tanto interiores como exteriores.
  • Gomas o molduras, aunque muchas compañías las asumen.
  • Dependiendo de las compañías de seguros, algunas cubrirán el techo solar cuando venga de serie y otras no, teniendo que incluirlo como extra.
  • En algunas compañías incluyen la cláusula "daños a primer riesgo hasta 400 euros" (esta cantidad varía de unas aseguradoras a otras). Como “daños a primer riesgos” se suelen incluir las lunas del vehículo. De este modo, en caso de que el coste de cambiar el parabrisas sea de 600 euros, el asegurado tendrá que abonarlos 200 euros de diferencia.

Todos estos elementos anteriores quedarán cubiertos por el seguro de daños propios (todo riesgo) en los casos que se hayan producido por un hecho fortuito o cuando no se sepa quién es el culpable de la rotura y no se pueda reclamar. En caso de tener un seguro a todo riesgo con franquicia, la aseguradora se hará cargo del coste de la sustitución o reparación a partir del importe de la franquicia, que irá a tu cargo.

En los casos en que la rotura sea por robo o intento de robo, se hará cargo la cobertura de robo. Si fuese por incendios, entraría la cobertura de incendio. Para aquéllos, claro está, que cuenten con estas coberturas.

Conclusión

Como hemos visto anteriormente, las lunas del coche son muy importantes como elemento de seguridad, y el coste del parabrisas puede ser bastante costoso, por lo que tener contratada la garantía de lunas es importante. Además, otra de las grandes ventajas de la cobertura de lunas es que transforma a la póliza en consorciable.

Para que sea consorciable una póliza debe contar al menos con algunas de las siguientes coberturas: lunas, robo y/o daños propios. Las ventajas de este tipo de pólizas están en que recibirán las garantías y coberturas del Consorcio de Compensación de Seguros.

Esto es importante, ya que en caso de inundaciones u otros desastres naturales es precisamente este organismo estatal el responsable de atender  las indemnizaciones de estos siniestros. En caso contrario, cuando la póliza no cuente con cobertura de lunas, robo y/o daños propios, los gastos deberá asumirlos el asegurado.


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