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Es un momento que algunos temen y otros ven como algo positivo, pero tarde o temprano llegará el momento de cambiar tu coche, bien sea porque te apetece un modelo diferente, porque la familia crece y necesitas más espacio, o simplemente porque la vida útil de tu coche fiel ha llegado a su final.

 

Todos los vehículos tienen un ciclo de vida útil, y cuando este comienza a llegar a su final solo hay que prestar atención a las señales que el mismo vehículo nos envía para saber que pronto dejará de funcionar por completo.

 

Hoy en el blog de Auto Cristal Ralarsa te contamos cuáles son esas señales a las que debes prestar especial atención.

 

Pon cuidado a  estas señales de tu coche

 

Hay que tomar en cuenta que no todas las partes del coche se desgastan de igual manera, unas toman más tiempo que otras. Por ejemplo, las piezas móviles del motor tienden a desgastarse más rápido por estar en constante uso y movimiento, mientras que el resto de piezas del vehículo y los sistemas eléctricos se deterioran a una velocidad algo más lenta y simplemente por el paso del tiempo.

 

Si bien algunos problemas mecánicos que se presentan a lo largo de la vida útil de un vehículo se pueden reparar y permiten continuar con su funcionamiento, llega un punto en el que partes importante del coche no dan más de sí y comienzan a ser un problema constante porque simplemente ya no tienen reparo.

 

Las señales más específicas e importantes que indican que el funcionamiento de tu coche está llegando a un punto crítico son las siguientes:


 

  1. Escuchar ruidos extraños en el motor al momento de arrancar y también cuando ya se encuentra en marcha.

  2. La temperatura del motor no se mantiene estable y se sobrecalienta de manera más habitual.

  3. Vibraciones en el volante, en los pedales, en la transmisión, lo que mucha veces dificulta los giros de dirección y maniobras más complicadas. Esto es especialmente importante porque puede poner en peligro la seguridad del conductor.

  4. Pérdidas constantes y en grandes cantidades de fluidos o sudoraciones por juntas y manguitos.

  5. Ruidos y holguras en la dirección, suspensión, transmisión, embrague o frenos cuando estás circulando.

  6. El sistema de amortiguación no absorbe bien las irregularidades del asfalto, cuesta más frenar ya que el conductor necesita hundir mucho más de lo normal el pedal del freno para conseguir detener por completo el coche o simplemente disminuir la velocidad con cuidado.  

  7. Cuando el humo que sale del tubo de escape es de color negro refleja síntoma de que el motor está quemando más combustible de lo que debería y puede estar provocando daños en otras piezas.

  8. Las visitas al taller se hacen cada vez más continuas.

  9. La carrocería se encuentra en mal estado.

  10. El habitáculo tiene defectos, sobre todo en el sistema eléctrico, roturas en los asientos, en el tablero.

 

Lo delicado de empezar a percibir estas señales, es que circular por la vía pública con un coche que está llegando al límite de su buen funcionamiento puede ser realmente peligroso para el conductor, el resto de personas que van en el coche y por supuesto los demás conductores en la vía.

 

Por eso desde Auto Cristal Ralarsa os recomendamos que si empezáis a notar alguna de estas señales en vuestro vehículo, es momento de barajar la opción de cambiar de coche, ya que además correis el riesgo de que no pase la proxima ITV que le corresponde.

 

Cuando de coches y seguridad se trata siempre es mejor ir un par de pasos por delante de los acontecimientos.


 


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