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Cómo detectar cuándo es necesario reparar la luna del coche se puede determinar observando grietas, astillas o rayaduras que afecten la visibilidad. Cuando la grieta supera unos centímetros, está en el campo visual del conductor o aumenta con el tiempo, conviene acudir a un profesional. Las filtraciones de agua o ruidos de aire también son señales de que requiere una revisión urgente.
En Ralarsa consideramos que la luna del coche es un elemento clave para tu seguridad y visibilidad al volante. Aunque a veces pequeños impactos parecen no afectar demasiado, ignorarlos puede acabar en un problema mayor. Saber identificar cuándo es momento de realizar una reparación de lunas puede ahorrarte tiempo, dinero y riesgos.
La luna del coche es uno de los elementos más expuestos a daños durante la conducción, y muchas veces los primeros signos pasan desapercibidos. Un impacto aparentemente pequeño puede convertirse en una fisura que comprometa la visibilidad y la resistencia del parabrisas. Por eso, conocer las señales más habituales de deterioro te permitirá actuar a tiempo, evitando que el problema se agrave y garantizando tanto tu seguridad como el buen estado de tu vehículo. A continuación, te detallamos las principales situaciones en las que conviene acudir a un profesional para su revisión o reparación.
Cualquier impacto, por mínimo que sea, puede expandirse con cambios de temperatura o vibraciones del vehículo.
Si el daño se encuentra en tu campo de visión, incluso un arañazo puede ser peligroso.
Un parabrisas mal sellado puede producir molestos silbidos o permitir la entrada de agua.
Las roturas en los bordes suelen requerir sustitución más que reparación.
Ignorar o retrasar la reparación de una grieta o impacto en el parabrisas puede traer consecuencias costosas y peligrosas. Estos son los principales motivos para actuar de inmediato:
Un parabrisas en mal estado reduce la resistencia estructural del vehículo y puede romperse con mayor facilidad en caso de accidente.
Las vibraciones del coche, cambios bruscos de temperatura o nuevos impactos pueden hacer que una grieta crezca rápidamente.
Reparar un daño pequeño es más económico que sustituir toda la luna cuando el desperfecto se agranda.
Un parabrisas deteriorado puede ocasionar un resultado desfavorable en la inspección técnica, incluso una falta grave.
Las roturas o rayaduras en el campo visual del conductor reducen la claridad y pueden aumentar el riesgo de accidente.
Circular con la luna dañada puede implicar sanciones y dificulta cumplir los estándares de seguridad vial.
En Ralarsa sabemos que el parabrisas es un elemento esencial para tu seguridad y tu visibilidad al volante. Por eso, si notas cualquier daño, te invitamos a descubrir nuestro servicio de reparación de lunas de coche con el que, en la mayoría de los casos, podemos dejar tu luna como nueva en menos de 30 minutos. Nuestro equipo de expertos evaluará el impacto y te ofrecerá la solución más segura y económica, evitando que un pequeño desperfecto acabe derivando en una sustitución completa.
Con más de 250 talleres en toda España y más de 45 años de experiencia, podemos garantizarte un servicio cercano, rápido y con la calidad que nos convierte en referentes del sector. Solicita tu cita online y vuelve a conducir con la tranquilidad que mereces.
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