En el taller de la calle de Antonio López, 144, me han prestado un servicio en garantía de una reparación anterior realizada defectuosamente en otro taller, para lo que han vuelto a sustituir la luna trasera: y lo han hecho de manera diligente, con tiempos muy ajustados, y con un talante y simpatía por parte de todo el personal (me atendieron tres personas en visita para diagnóstico y dos hoy, en la reparación), que es muy de agradecer; desde luego, volveré en caso de necesitar los servicios de un taller especializado en lunas.