Excelente tanto el trato en lo personal como el trabajo en lo profesional. Nunca es plato de gusto acudir a un taller por rotura de cristales, y menos si como en mi caso te surgen problemas con los impresentables del seguro, pero al menos pasas mejor el trago si encuentras personas como las de Ralarsa Atocha. En cuanto al trabajo, bien realizado, buen precio y rápido.
Gracias por todo y no dudéis que volveré por alli cuando tenga alguna luna rota, aunque prefiero no veros en mucho tiempo.